lunes, 24 de noviembre de 2014

TIEMPO DE ESTRELLAS


Ya podéis encontrar en las librerías la antología de relatos TIEMPO DE ESTRELLAS en la que tengo el honor de figurar junto a la grandísima Nora Roberts y dos compañeras, no menos grandes, como son Anna Casanovas y Erika Fiorucci. 


Un libro que puede ser el regalo perfecto para estas Navidades (para regalar o que te regalen ¡por supuesto!).

Y, si lo tuyo es leer en digital o vives al otro lado del charco, don't worry! ya están en preventa en todas las librerías virtuales los relatos sueltos.




miércoles, 1 de octubre de 2014

EL PLAGIO O LA FALTA DE IDEAS PROPIAS

Sé que no debería entrar al trapo, sobre todo, porque la inmensa mayoría de las críticas que he recibido de Cuéntaselo a otra, tanto en librerías digitales como en mi muro, son francamente buenas, pero es que hay comentarios que me tocan, y mucho, la moral.
Me he encontrado en Amazon.es con la opinión de una lectora que me viene a decir que el estilo de mi nueva novela está copiado en un 100% del de otra conocida escritora española. Las expresiones, los personajes...; en fin, según ella, Cuéntaselo a otra es un calco de las novelas de esta famosa autora hacia la que, en su crítica, no ahorra un comentario desagradable.
Tal vez los personajes que aparecen CAO son normalitos y quizá algo estereotipados. En efecto, como se dice en la crítica hay una hermana, una anciana, una niña, un amigo rarito y hasta un perro; por otra parte, la clase de vecindario que no es difícil de encontrar en un edificio del centro de una gran ciudad. Sin embargo, en conjunto, la novela es completamente original. Ni siquiera he tratado de imitar el estilo de La elegancia del erizo a la que hago referencia en varias ocasiones (algo que no habría conseguido aunque me lo hubiera propuesto pues LEDE es una novela profunda, llena de reflexiones filosóficas, mientras que CAO es una novela ligera, con el único fin de hacerte pasar un buen rato, y, por descontado, no se me ocurre compararme con una escritora de la talla de Muriel Barbery).
Lo que yo me pregunto es: ¿por qué buscar el enfrentamiento de unas autoras con otras? Es verdad que tus lecturas te influyen (aunque, en mi caso, creo que mucho más las de mi juventud que las actuales), pero ¿acaso tiene alguien el monopolio de los personajes?, ¿de las historias? Partiendo de la base de que ya está casi todo inventado y de que no es lo que cuentas, sino cómo lo cuentas, ¿vamos a acusar a todo el que incluya en su novela a un asesino, un asesinado y un detective de copiar a Agatha Christie? ¿Qué pasa con los vampiros?, ¿acaso no existían antes de que llegara Stephenie Meyer? Y los que han llegado después, ¿todos ellos una copia vil?
Vaya por delante que lo que me da rabia no es que me comparen con esta autora española, a la que admiro de corazón por todos los éxitos conseguidos. A veces, incluso he comentado que de mayor me gustaría ser como ella, pero eso no significa que esté dispuesta a todo para conseguirlo. Sin pecar de falsa modestia creo que si hay una cosa que me sobra es imaginación. Y sí, me parece bien que existan las críticas negativas (cierto que aprieto los abdominales y los dientes con fuerza para encajarlas); pero, por favor, que no tengan como único fin el destruir a la persona contra las que van dirigidas.

miércoles, 9 de julio de 2014

COMEDIA ROMÁNTICA CON ESENCIA

¿No os pasa que a veces tenéis la sensación de que todo va demasiado rápido? Apenas acabo de sacar Nunca es tarde, una secuela corta de Nada más verte, y veo que en la web de Planeta ya están subidas la portada y la sinopsis de la novela que publicaré con Esencia.
Sí, el 16 de septiembre verá la luz, por primera vez en papel y en digital a un tiempo, Cuéntaselo a otra, una comedia romántica con la que estoy muy ilusionada. Siempre digo que las madres no tienen favoritos, pero...  


SINOPSIS:

Destrozada tras descubrir que su marido y novio desde la infancia le es infiel, Inés Santaolalla se divorcia y decide darle un giro de ciento ochenta grados a su vida. Mientras su hermana y su madre piensan que está trabajando en una sucursal de su banco en Nueva York, ella, como su admirada heroína de la novela de Muriel Barbery, acepta el empleo de portera en un inmueble de la calle Lagasca en Madrid, una especie de universo paralelo poblado de seres a cuál más extravagante.
Inés está convencida de que aquella oscura portería, además de ser un lugar inmejorable donde lamerse las heridas que aún supuran de su matrimonio, será el escenario perfecto para terminar la novela que lleva varios años escribiendo. 
Sin embargo, con lo que Inés no cuenta es con el propietario del 6.º derecha, un atractivo doctor que hará todo lo que esté en su mano para que ella vuelva a confiar en los hombres y en el amor. 


jueves, 19 de junio de 2014

EROTISMO, ¿HABLAMOS DE LO MISMO?



Y perdonad el pareado. Llevo tiempo dándole vueltas a esta entrada y, quizá, la noticia de que una conocida página web dedicada a la romántica ha decidido negarse a subir novedades editoriales que consideren «erótica a secas» ni reseñas de las mismas es lo que me ha decidido a escribirla, por fin. Yo, ante todo, soy partidaria de la libertad: de la libertad del RNR de hablar en su web de lo que les apetezca, de la libertad de los autores de escribir lo que quieren, de las editoriales de publicar lo que consideran que vende más y de l@s lector@s de leer lo que les dé la gana. A partir de ahí, creo que va a resultar difícil trazar los límites entre romántica-erótica y erótica a secas.
Confieso que no soy lectora habitual de este tipo de literatura, pero hace unos días leí Everything Forbidden de Jess Michaels, una novela de regencia clasificada como erótica (en España casi seguro que la considerarían romántica sin más), y me asaltó una duda existencial: ¿no nos estamos equivocando de debate? ¿No deberíamos preguntarnos, tal vez, si está bien definida la novela erótica como erótica? A lo mejor deberíamos hablar, simplemente, de novelas con mucho sexo y todo quedaría más claro. 
No voy a entrar en si una jovencita soltera y virgen ― una época, principios del s.XIX, en la que no podían salir si no iban debidamente acompañadas por una carabina, y donde cualquier mancha en la reputación suponía una condena al ostracismo social, cuando no eran encerradas de por vida en el interior de sus hogares, puede acudir sola a la mansión (una mansión, para más inri, en la que hay dos criados por metro cuadrado) de un hombre soltero y perder su virginidad en coma dos segundos en el sofá del salón. Está bien, pongamos que me lo creo, pero no, no es eso lo que me interesa; lo que en realidad quiero saber es:
¿Qué significa erotismo?
Según el DRAE:
erotismo
1. m. Amor sensual.
2. m. Carácter de lo que excita el amor sensual.
3. m. Exaltación del amor físico en el arte.

Así que decido buscar también:

sensual
1. adj. Perteneciente o relativo a las sensaciones de los sentidos.
2. adj. Se dice de los gustos y deleites de los sentidos, de las cosas que los incitan o satisfacen y de las personas aficionadas a ellos.
3. adj. Perteneciente o relativo al deseo sexual.

Y me digo que, tal y como pensaba, aunque, como indica la tercera definición, puede referirse a ello, erotismo no es solo lo relativo al deseo sexual, sino que va más allá y engloba a todos los demás sentidos.
En el libro al que me he referido antes, y hablo de este como podría referirme a otros muchos, había un montón de escenas de alto contenido sexual (tantas, que acabé pasando páginas para seguir con el resto de la historia), pero ¿de verdad estamos hablando de escenas eróticas?
Yo creo que una combinación de notas musicales, un bocado de algo exquisito, un aroma que te llega de pronto... pueden convertirse en algo realmente erótico. Entonces, ¿por qué en la literatura hemos reducido lo erótico a lo simplemente genital? ¿Por qué no dejamos más espacio a la imaginación; al órgano sexual por excelencia: el cerebro?
En muchas de esas escenas, además de un lenguaje casi científico ―clítoris, vagina, pene, glande―, cuando no directamente vulgar ―polla y derivados―, podemos apreciar hasta lo imposible el grado de apertura, humedad, tamaño, grosor, de vellosidad o no de los órganos reproductivos, masculinos y femeninos, mientras los protagonistas se contorsionan en todo tipo de posturas más o menos acrobáticas. En resumen, son como primeros planos de una peli porno.
Y en ese momento me vienen a la cabeza escenas como la de la película Orgullo y prejuicio de Joe Wright cuando Mr. Darcy ayuda a Elisabeth a subirse a la carroza y mientras se aleja hay un primer plano de su mano, que se abre y se cierra como si le hubiera dado un calambre que me hizo recurrir al abanico; o aquella otra de El Piano de Jane Campion George Baines (Harvey Keitel) descubre un agujero en la media de Ada (Holly Hunter) y mete su dedo en él, que me puso cardiaca. 



En ambos casos, se trata de una simple sugerencia o esbozo de algo que hace que te suban las pulsaciones de cero a cien en un nanosegundo, y es entonces cuando me digo: 
¡Señores, eso sí que es erotismo!






lunes, 19 de mayo de 2014

¿EXISTE EL RACISMO EN LA ROMÁNTICA?


Los domingos dan para mucho ya se sabe y, además de agobiarme pensando en que llegaba el lunes, ayer, cuando estaba tumbada a la bartola en el sillón con la peli de después de comer como música de fondo, me dio por plantearme una cuestión filosófica hipermegatrascendental:

¿Existe el racismo en la novela romántica?

De pronto, me di cuenta de que jamás había leído ninguna en la que el prota o la prota, ya puestos, fuera negr@ o chin@. Raro, ¿no?
Sí he leído novelas con protagonista americano nativo (los indios de la pluma, vamos) y también las típicas de jeque árabe (no voy a entrar aquí en el debate de si, después del calentón inicial, una prota liberada será capaz de convivir junto a un hombre producto de una sociedad en la que la mujer es una ciudadana de segunda).

Pero ¿por qué no he leído ninguna novela romántica en la que el protagonista sea negro o chino? ¿Acaso es imposible imaginar un Christian Grey afroamericano de dos metros, ojos claros y con una tableta de cacao al 70%...? Cierto que encuentro más difícil visualizar un Mr. Darcy chino, pero pienso que en la novela romántica histórica (regencia, medieval, highlander...) la cosa racial se complica.

Yo, como autora de novelas románticas, tampoco me he planteado un protagonista con esas características. ¿Por qué? ¿Es un tema de convencionalismos; las cosas siempre han sido de cierta manera? ¿De racismo? ¿De que, simplemente, no pega?


Y tu protagonista favorito, ¿lo seguiría siendo si fuera de otra raza?

jueves, 3 de abril de 2014

"ABRAZA MI OSCURIDAD" ESTRENA PORTADA


Os presento la nueva portada con la que ABRAZA MI OSCURIDAD saldrá en papel el 7 de mayo. Reconozco que la portada anterior era preciosa, pero a mí me daba la sensación de que aquella chica con capucha daba una idea equivocada del libro. En mi opinión, sugería cosas como: magia, elfos oscuros, mundos extraños... y yo, a pesar del ligero toque paranormal que tiene la novela, siempre la he considerado más bien como suspense romántico.



Me gustaría saber qué opináis vosotr@s, tanto l@s que habéis leído la novela como a l@s que todavía no lo habéis hecho. ¿Creéis que el cambio de portada es positivo? O, por el contrario, pensáis que es una equivocación. Me encantaría que me dejaseis vuestra opinión, porque, al fin y al cabo, sois vosotr@s, l@s lector@s, l@s que tomáis la decisión final.

 ¡Sed sinceras, os prometo que no me enfadaré!

miércoles, 12 de marzo de 2014

FIN DE SEMANA ROMÁNTICO


Ana Alcázar y Nuño Macnamara te invitan 
a un fin de semana romántico por los parajes de ABRAZA MI OSCURIDAD. 





Podéis leer el artículo original en el número 27 de la revista electrónica RomanTica's

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